enero 22, 2026

Histórico aumento del salario mínimo a $2 millones redefine ingresos, costos laborales y precios en Colombia

Salario mínimo en Colombia subirá a $2 millones en 2026: alivio para trabajadores y presión para empresas

Desde enero de 2026, el salario mínimo legal mensual en Colombia será de $2.000.000, una cifra histórica que incluye el auxilio de transporte y que redefine no solo el ingreso de millones de trabajadores, sino también el costo laboral para las empresas y el valor de múltiples tarifas indexadas en la economía nacional.

El anuncio fue realizado por el presidente Gustavo Petro, luego de que fracasara la mesa de concertación entre el Gobierno, los gremios empresariales y las centrales obreras. Ante la falta de consenso, el ajuste fue fijado por decreto, con un incremento cercano al 23,7% frente a 2025, uno de los aumentos más altos de las últimas décadas.

El mandatario calificó este nuevo nivel como un “salario mínimo vital familiar”, con el que busca fortalecer el poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos y reducir brechas sociales.


Así queda el salario mínimo en 2026

El monto total mensual de $2.000.000 se compone de:

  • Salario básico: $1.750.905
  • Auxilio de transporte: $249.095

La medida entrará en vigencia el 1 de enero de 2026 y aplicará para todos los trabajadores que devenguen el salario mínimo legal mensual vigente (SMMLV).


¿Cuánto dinero llegará realmente al bolsillo del trabajador?

Como ocurre cada año, el salario bruto está sujeto a descuentos obligatorios sobre el sueldo básico:

  • Salud (4%): $70.036
  • Pensión (4%): $70.036

En total, los descuentos suman $140.072 mensuales.
Así, un trabajador que gane exactamente el salario mínimo en 2026 recibirá aproximadamente $1.859.928, una vez descontados salud y pensión y sumado el auxilio de transporte.


Efectos colaterales: lo que también subirá en 2026

El incremento del salario mínimo no se limita a los ingresos laborales. En Colombia, numerosos costos y tarifas están indexados al SMMLV, por lo que también se verán ajustados:

  • SOAT: el seguro obligatorio de vehículos aumentará conforme al nuevo salario.
  • Vivienda de Interés Social (VIS): al estar topada en 135 o 150 salarios mínimos, el valor máximo de estas viviendas subirá de manera significativa.
  • Aportes en salud de pensionados: quienes reciben una mesada equivalente al salario mínimo verán mayores descuentos.
  • Multas y trámites notariales: algunos cobros aún se calculan en salarios mínimos.
  • Servicio doméstico: se elevan los aportes a seguridad social por el aumento de la base salarial.

Lo que no sube al ritmo del salario mínimo

Otros rubros sensibles para los hogares no aumentarán al 23,7%, sino conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2025:

  • Arriendos de vivienda urbana, cuyo incremento máximo está ligado a la inflación.
  • Peajes y matrículas escolares, que se ajustan anualmente con base en el IPC.

El costo oculto: lo que realmente paga la empresa

Uno de los mayores impactos del nuevo salario mínimo se siente del lado empresarial. El pago de $2 millones no representa el costo real de contratar a un trabajador formal.

Al sumar seguridad social, prestaciones y aportes obligatorios, el costo mensual estimado para el empleador en 2026 es el siguiente:

Pagos directos

  • Sueldo base: $1.750.905
  • Auxilio de transporte: $249.095
  • Subtotal: $2.000.000

Seguridad social (a cargo del empleador)

  • Salud (8,5%): $148.827
  • Pensión (12%): $210.109
  • ARL – Riesgo I (0,522%): $9.140

Prestaciones sociales (provisiones mensuales)

  • Prima de servicios: $166.600
  • Cesantías: $166.600
  • Intereses a las cesantías: $20.000
  • Vacaciones: $73.013

Parafiscales

  • Caja de Compensación Familiar (4%): $70.036
  • SENA e ICBF: exonerados para la mayoría de empresas en este rango salarial

🔎 Costo total aproximado: $2.715.525 mensuales por trabajador.
En empresas que no aplican a exoneraciones, el costo puede superar los $3.000.000.


Un aumento con doble filo

El salario mínimo de $2 millones representa un alivio directo para millones de hogares y refuerza el discurso de justicia social del Gobierno. Sin embargo, también incrementa los costos empresariales, presiona precios indexados y plantea retos para el empleo formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

Como en cada ajuste salarial, el verdadero impacto no se medirá en el anuncio, sino en los meses posteriores, cuando inflación, consumo, empleo y sostenibilidad empresarial empiecen a reflejar el nuevo equilibrio —o desequilibrio— de la economía colombiana.

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